sábado, 26 de mayo de 2012

Caja para esencias

Esta caja para esencias tiene un diseño muy simple. Al observarla, la atención se dirige hacia los detalles, las juntas en las esquinas, el color y la veta de la madera... Pero además es muy funcional, ya que su interior fue diseñado específicamente para una finalidad: proteger y guardar ordenadamente una colección de flores de Bach.

Las maderas que elegí para realizar esta caja son eucalipto grandis y eucalipto colorado. Son maderas de la zona, muy nobles, pero debemos tener el cuidado de utilizarlas sólo después de haberlas secado correctamente. Además hay que contemplar en el diseño de las partes que con los cambios de humedad sufrirá pequeños movimientos (la tapa de la caja permite estos movimientos).
Otro material utilizado es tablero de fibra (chapadur), del cual hablaré en la próxima entrada del blog.

Material en bruto

Madera cepillada

Las juntas que utilicé para unir los laterales de la caja se llama malletado. Es una unión muy fuerte que debe realizarse con mucha precisión. Y como decía al principio, forma parte de la decoración por su imagen llamativa.

Junta de prueba (malletado)

La terminación elegida para esta caja es aceite de lino y cera de abeja. Son productos naturales que nutren la madera y le otorgan un aspecto y tacto especial.

Vista frontal

Vista trasera

Tapa con sistema de retención en cobre
Manijas laterales en eucalipto colorado
Detalle: tirador en eucalipto colorado
Actualización:
Unos meses después, el cliente adquirió otra colección de esencias y me pidió una caja que haga juego con la anterior, así que le hice esta nueva caja, más pequeña que la anterior, pero con el mismo diseño.

Eucalipto grandis y colorado.

Detalles en cobre, separador interno.


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