sábado, 27 de julio de 2013

Comprar, tirar, comprar

La semana pasada terminé de restaurar un escritorio, puse algunas fotos en mi página de facebook y me hicieron comentarios muy lindos. Pero uno me llamó especialmente la atención:
"...¿Vieron la cantidad de cosas hermosas que se tiran a la basura por no molestarse en buscar la forma de repararlas?"
Este comentario lo escribió Enrique Mario Kovacevic, El carpintero del pueblo,  un amigo artesano de Santa Fe. Gracias Enrique por tu apoyo.

En la entrada anterior comenté algo sobre consumo responsable y puse un link a un video de la ONG Amartya, que resumen en dos minutos los conceptos básicos. Para poder ser consumidores responsables, resume el video, uno de los puntos a tener en cuenta es: "Rechazar la obsolescencia programada y demandar productos duraderos y sustentables".

¿Qué es la obsolescencia programada? Es una estrategia económica instaurada en nuestra sociedad de consumo, la cual consiste en hacer que las cosas tengan fecha de caducidad, se vuelvan obsoletas (ya sea porque se rompen o porque simplemente pasan de moda), presionándonos a elegir la opción de tirarlas y comprar una nueva. Pueden ampliar el concepto leyendo el artículo en Wikipedia.
Los invito además a ver un documental muy interesante realizado en España que nos cuenta la historia de la obsolescencia programada con ejemplos concretos, además de darnos alternativas para el cambio de paradigma: «Comprar, tirar, comprar.»

Pero yo soy carpintero, así que zapatero a tus zapatos: ¿existen muebles con obsolescencia programada?:
Por supuesto que sí, ya que la obsolescencia programada no es exclusiva de los productos de tecnología, sino que abarca todos los ámbitos de consumo. Cuando decidimos comprar un mueble, seleccionamos uno que ofrezca un precio ajustado para un diseño y funcionalidad adecuados. Para conseguirlo, el fabricante ajusta tanto el proceso de diseño como los materiales utilizados en su fabricación (utiliza aglomerados, por ejemplo). A cambio, la vida útil de dichos productos será inferior a la de un mueble realizado con madera maciza (uno bien realizado!). Se puede pensar entonces que el fabricante produce un mueble con materiales poco durables para forzar a los consumidores a cambiarlo con mayor frecuencia, en lugar de vender un mueble que lleguen a heredar nuestros hijos.

En mi caso, un requisito para el diseño y creación de muebles es su durabilidad: deben durar por lo menos el mismo tiempo que le llevó crecer al árbol del que proviene la madera. Esta es la única manera de hacer sostenible la fabricación de muebles. Se agregan a este requisito la reparabilidad (ver la imagen más abajo) y la reutilización (usar los materiales para otro propósito).
No tenemos excusa, como sociedad, de no ser capaces de lograr este simple objetivo.


Caja de valores que realicé hace unos años - Extraviaron la llave y tuvieron que romperla para abrirla, luego me la trajeron para repararla.
Así que cuando vaya a comprar mueble, que sea de madera. Y exija que sea de calidad. Después, úselo y páselo. Y si no está seguro de lo que va a comprar, no se deje engañar, pida asesoramiento. Estoy a su disposición para responder cualquier consulta.