viernes, 21 de marzo de 2014

Los colores del otoño

Panchito jugando en las hojas otoñales de nuestro fresno - Otoño 2013

No hay una hito más importante que marque la llegada del otoño que el cambio de coloración de las hojas de algunos árboles y luego su caída (árboles caducifolios). Incluso los de Google lo tienen muy presente, y dedicaron el doodle a este suceso de la naturaleza.

Doodle de Google - Otoño 2014
El cambio de color en las hojas de los árboles caducifolios se debe a una reducción en la producción de clorofila dentro de la hoja (que le da el característico color verde a la misma). Debido al cambio de estación, los días se vuelven más cortos y el árbol percibe una reducción en los tiempos de exposición a la luz solar, lo que le indica que es hora de ir apagando la maquinaria: la energía necesaria para mantenerse activo será muy similar a la energía producida, lo que no es un buen negocio para el árbol. Eficiencia es el nombre del juego.
Por su parte, los árboles perennes (pinos) siguen verdes, debido a que sus hojas (espinadas) están adaptadas para seguir produciendo una cantidad significativa de energía en épocas de poca luz. Hacia los polos del planeta, este es el único tipo de árbol que podemos encontrar; el caso más emblemático es el bosque boreal, o taiga, donde se encuentra la tercera parte de los árboles de todo el mundo.
Existen en el mundo unos pocos árboles perennes mutantes que no pueden producir clorofila, por lo que sus hojas no presentan coloración. Se los conoce como árboles albinos, y puden conocer un poco más sobre ellos aquí. Uno de ellos ha sido noticia, debido a su ubicación poco conveniente para el crecimiento de una linea de trenes en California.

Secuoya albina - Árbol perenne sin clorofila


Las distintas coloraciones que toman las hojas en las diversas especies de árboles caducifolios se debe a la presencia de otros pigmentos menos predominantes que la clorofila, y que aparecen cuando esta se reduce. Dos pigmentos llamados carotina y antocionina crean los otros colores de las hojas. La carotina permanece en las hojas hasta después que desaparece la clorofila, causando así que las hojas cambien de verde a amarillo, anaranjado o café. Además, en ciertos árboles, como los arces, la coloración puede cambiar varias veces debido a procesos químicos: los azúcares producidos por las hojas no fluyen hacia el árbol y se forman antocianinas, reacción que produce que las hojas amarillas se tornen rojas, azules o púrpuras.

Hojas de arce - Fuente: Imágenes Google


Respetemos el otoño y disfrutemos de sus colores. Seamos pacientes mientras todas las hojas caen, caminemos sobre ellas, y si es conveniente juntarlas, no rezonguemos al hacerlo.
Dejemos descansar al árbol mientras duerme, las podas se realizan antes de finalizar el invierno, no nos apresuremos. Es muy importante respetar estos tiempos para conservar su salud.


Fuente:
www.alihuen.org.ar